Yo soy, yo soy el día, soy la luz. Por eso tengo deberes de mañana, Trabajos de mediodía. Debo andar con el viento y el agua, abrir ventanas, echar abajo puertas, romper muros, iluminar rincones. No puedoquedarme sentado. Hasta luego. Mañana nos veremos. Hoy tengo muchas batallas que vencer. Hoy tengo muchas sombras que herir y terminar. Hoy no puedo estar contigo, debo cumplir mi obligación de luz: ir y venir por las calles, las casas y los hombres destruyendo la oscuridad. Yo debo repartirme hasta que todo sea día, hasta que todo sea claridad y alegría en la tierra.
Ha pasado tanto desde ése fatídico día en que tus ojos se cerraron y dejaste éste mundo... Quisiera contarte tantas cosas, empezando porque has tenido muchos nietos y llegaron también muchos bisnietos... Aún esperamos los tataranietos, pero aún falta para ello... tus bisnietos son muy jóvenes aún 😃 Mamá te extraña, de repente hay algo que le haga recordarte, sus ojos se llenan de lágrimas, solo que no las deja aparecer... De tus hijos, lamentablemente perdimos también a tu hija mayor, una guerrera con espíritu de mucha valentía, lucho hasta el último momento... fue hace dos años y al igual que tu ausencia, papá, aún nos duele y nos oprime el corazón; el consuelo al que nos aferramos es que ya no sufre más... Espero pronto poder verte de nuevo junto a mi hermanita, mi esperanza está en la promesa de Jehová: que habrá resurrección y la muerte devolverá a quienes aun duermen en ella...
El secreto de la felicidad no está en obtener lo que anhelamos, sino en amar lo que tenemos. No en lo que pedimos a la vida, sino en lo que ésta nos otorga. Es la dicha escondida de agradecer al mundo todo lo simple y lo maravilloso que éste nos ha dado. Reconocer lo grande y lo pequeño, lo fugaz y lo perdurable. No lo mucho, sino lo esencial. No lo tanto, sino lo maravilloso. Te sentirás pobre no por lo poco que tengas, sino por lo mucho que esperes y exijas a la vida. Entre más ambicionamos más pobres seremos, pues no todas las cosas fueron hechas para uno. La riqueza verdadera está en reconocer y valorar lo poco y lo dulce que la existencia nos otorgue. Agradece, por tanto, todos los instantes de tu vida. Puedes poseerlo todo con la sabiduría del corazón. La riqueza del humano está en lo que ama. El mayor tesoro es el que está en nuestro corazón. La fortuna de tus profundidades nadie puede robarlas ni comprarlas. Agradece la dicha de ver un amanecer, pues un día ya no lo verás....
Comentarios