POEMA CATORCE

Desde el lugar de tu sueño
las golondrinas sostienen la luz,
para que el atardecer no se desvanezca.
Duermo cada tarde
para que tu ausencia no llegue.
Abro la noche con mi daga
para leer en sus entrañas
la voluntad de los dioses,
porque tu amor se aleja
con sus alas mas altas
en el pico del viento.
Fui un instante en tu camino,
débil huella tan pronto dibujada
y sin ser
hasta que desde allá, en tu vejez,
mires otra vez en mis ojos,
afirmando en el recodo de la espera.
Comentarios
volvera estoy segura.no pierdas la fe.
te dejo miles de besitos.
No estoy en mi casa y no blgueo tanto estos días, pero no olvido a los amigos.
Besos
Un beso